¿Funciona la educación con castigos?

¿Funciona la educación con castigos?

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Desde la educación más tradicional se ha defendido la educación con castigos como método útil para lograr manejar el comportamiento de los niños y enseñarles “lo que está bien” y “lo que no está bien”. Sin embargo, muchos se han preguntado por sus verdaderos efectos ya no sólo sobre la conducta de los pequeños, sino también sobre otras áreas de su desarrollo. Todos hemos escuchado aquella frase tan controvertida de “un buen cachete a tiempo te quita muchos problemas”.

Consecuencias de la educación con castigos

Vamos a resumir algunas de las consecuencias que se ha visto que tiene la educación con castigos sobre el comportamiento, que nos harán cuestionarnos si realmente es un método educativo adecuado:

  1. Con el castigo conseguimos que la conducta del niño cambie de forma inmediata (¡y es normal!, a ningún niño le gusta recibir un tortazo, ni que le dejen sin sus juguetes, que sería otra forma de castigo). Pero ¿qué estamos generando en los niños para que cambien su conducta? La respuesta es miedo, frustración, rabia hacia la persona que aplica el castigo, etc.
  2. La educación con castigos no ayuda a que el niño entienda por qué no está bien un comportamiento, solo lo elimina a corto plazo, pero a la larga lo más probable es que vuelva a aparecer (“si algo no entiendo por qué está mal, en cuanto pueda lo volveré a hacer”). No hace que el niño reflexione sobre las consecuencias de su conducta, solo la elimina. De ahí que muchos niños digan “eso no se hace porque me castigan”, más que pensar que quizá estemos haciendo daño a otro niño…
  3. Genera comportamientos agresivos en los niños. No debemos olvidar que los adultos somos los modelos más influyentes para los niños, de modo que si educamos a base de frustración y castigo físico, será difícil convencer a los niños que la forma de conseguir lo que quieren cuando interactúan con sus iguales no debe ser imponiéndose sino negociando. ¿Cómo queremos que ellos aprendan a resolver conflictos negociando si nosotros nos imponemos con castigos? ¿Cómo les mostramos que no se debe pegar y lo mal que hace sentir a los demás cuando nosotros le damos un tortazo? Nuestra conducta tiene mucha más influencia sobre ellos que todo lo que le podamos decir de palabra.
  4. De todo esto se deduce que deteriora la relación entre padres e hijos. Si nuestras interacciones con ellos se basan en exigencias impuestas, castigos, amenazas, etc… ¿qué tipo de comunicación vamos a tener con ellos? ¿qué relación afectuosa se podrá desarrollar? Ellos, como es lógico, tenderán a evitar la relación con las personas que les educan con castigos.
  5. Genera miedos e inseguridades. Si nuestra conducta se mueve para evitar el daño, ya sea físico (como el tortazo) o perder algo que nos gusta, actuaremos con miedo ante ese posible castigo, miedo a equivocarnos por las consecuencias que puede tener. ¿Quién puede construir un autoconcepto seguro en este ambiente?
  6. Dificulta el desarrollo de la autonomía. Si nuestra conducta depende únicamente de lo que nos imponen desde fuera, sin incitar a la reflexión sobre lo que está bien o está mal, ¿cómo vamos a confiar en lo que pensamos nosotros mismos?

educación con castigos, castigar a los niños

En conclusión, debemos buscar estrategias educativas alternativas a la educación con castigos que generen consecuencias positivas en el desarrollo los pequeños. Herramientas que fomenten el desarrollo de la autonomía y la autoestima, que induzcan a la reflexión y a la comprensión de las consecuencias de nuestro comportamiento y a cómo mejorar nuestras relaciones con los demás.

Artículo de Drissa-Elma Delkader Palacios (Psicologos Infantiles de Madrid- Psicomaster)

Centro de Psicología Psicomaster

2 Respuestas a ¿Funciona la educación con castigos?

  1. Depende el tipo de castigo:si se usa el “castigo por remociòn”,y se explica al niño,
    que èl no ganò,y depende de èl lograr el reforzador,no se producen los efectos que artìculo señala.Solo se producen si aplica castigo por imposiciòn,y sin explicar.Primera prioridad es Reforzar la conducta deseada,y 2da. el castigo por
    remociòn.(Psicologìa y Manejo Conductual)

    • Hola Sergio, me parece muy interesante tu comentario,efectivamente tanto el refuerzo cómo la retirada de un reforzador positivo son útiles para modificar la conducta y ambas se utilizan para enseñar a los niños. No obstante, pensamos que el refuerzo positivo es siempre lo más aconsejable como primera opción y cómo método a seguir con mayor frecuencia, ya que es motivador para el niño y no tiene consecuencias negativas. En el artículo hemos querido referirnos más al castigo en términos de la presentación de un estímulo aversivo contingente con la conducta que queremos modificar y también a la educación basada en el castigo de forma general. Por supuesto el tiempo fuera y el coste de respuesta son eficaces también para modificar la conducta de los niños, aunque no recomendamos utilizarlo como método exclusivo o general.
      Gracias por tu aportación que creo que ayuda a aclarar más todo esto.
      Gracias por tu comentario

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