Educar a nuestros hijos: Papás, no entrenadores

Educar a nuestros hijos: Papás, no entrenadores

FacebookTwitterGoogle+LinkedIn

Educar a nuestros hijos para disfrutar las actividades extraescolares.

Cuando los papás apuntamos a nuestros hijos a las ya famosas actividades extraescolares, siempre verbalizamos que lo hacemos con la intención de que se lo pasen bien, que desconecten del cole, aprendan a jugar en equipo, etc., y lo reflejamos en frases tipo: “¡Disfrútalo mucho hijo! ¡Lo importante es que te diviertas!; Y sin embargo, con frecuencia,a medida que van pasando los entrenamientos y partidos, la interacción con nuestros hijos va cambiando. El resultado es que, algo que iba a ser gratificante para ellos, deja de gustarles, se sienten incómodos, se vuelve cuando menos en una carga  y empiezan a pasarlo mal.

Los padres a la hora de educar a nuestros hijos, tenemos que saber y ser conscientes que nuestra conducta influirá mucho en la manera en la que los niños se enfrentan a sus actividades, a que quieran mantenerse en ellas, y a que progresen en la medida de lo posible en las mismas,  o por el contrario, como dirían ellos, que quieran desapuntarse.

Educar a nuestros hijos: Qué NO hacer

  •  Convertirnos en el entrenador
  • Juzgar y evaluar como lo ha hecho: no es labor de los padres comentar los errores y evaluar la técnica que ha tenido nuestro hijo. Cuando hacemos esto, por lo significativo que somos para ellos, aumentan los nervios por sentirse evaluado y empiezan a pasarlo mal durante los partidos, por lo que deja de ser una actividad gratificante y un tiempo para pasarlo bien.
  • Marcar unas directrices diferentes al entrenador: aunque no estemos de acuerdo  cómo lo está haciendo el entrenador, no debemos mandarles mensajes diferentes a los que éste les transmite ya que, además de quitarle autoridad, estaremos generando malestar a nuestro hijo y se encontrará con el dilema y debate de a quién hacer caso, si a papá o al entrenador.
  • Incitarles a entrenar fuera de entrenamiento. Las horas de entrenamiento debemos respetarlas y no debemos intentar que nuestro hijo “para que luego lo haga mejor”, entrene en tiempos libres y de ocio. Haciendo eso, estaremos transformando lo que debiera ser gratificante y voluntario, en algo obligatorio y engorroso.  Tiene que ser él el que elija si quiere dedicar más tiempo a practicar ese deporte fuera de sus horas.
  • Obligarles a apuntarse a la actividad que nosotros queremos: Al tratarse de una actividad gratificante y voluntaria, debemos permitirles que sean ellos los que elijan y decidan lo que hacer,  independientemente de si le da bien o se le da mal.  Nosotros como padres debemos  respetar y apoyar  esa decisión.

Educar a nuestros hijos: Qué SI hacer:

educar a nuestros hijosRecordar que se trata de una actividad gratificante: No podemos olvidar la razón por la que se apunta nuestro hijo a esa actividad y por tanto la conducta que debemos emitir tiene que ir dirigida a ese objetivo: que haga deporte, que nuestro hijo se lo pase bien, pase tiempo con sus iguales, etc; y esa tiene que ser la información que reciba por nuestra parte.

  • Reforzar la actitud: Es importante que nosotros como padres reforcemos, mediante elogios y no con algo material o dinero, la actitud con la que se ha enfrentado nuestro hijo a esa situación; no lo competente que ha sido en ese partido o el resultado que ha obtenido.
  • Inculcar, demandar y reforzar los valores que hay detrás de esa actividad Como son la puntualidad, sacrificio, entrega, implicación, cooperación, ayuda al resto del equipo, etc.
  • Mostrar interés durante el partido. Si decidimos ir  a ver como juega nuestro hijo,  debemos prestar atención y mirar como lo está haciendo. No utilizar ese tiempo para hablar por teléfono, leer el periódico o hacer otro tipo de cosas. Con ello estaremos transmitiendo a nuestro hijo que lo que es importante para él también lo es para nosotros.
  • APOYO INCONDICIONAL. Como papás y mamás, siempre debemos reforzar su esfuerzo y actitud, ser  un apoyo incondicional para ellos y recogerles emocionalmente. “¿Aunque haya jugado mal?”, “Sí, aunque haya jugado mal”.  RECUERDA QUE TÚ, NO ERES EL ENTRENADOR.

Artículo de Patricia López Recio (Psicóloga Infantil de Psicomaster)

Centro de Psicología Psicomaster

Deja un Comentario

Nombre*

Correo Electrónico* (La dirección no será visible)



FacebookTwitterGoogle+LinkedIn
psicologos de madrid

¿Quieres mejorar tu estado de ánimo?¿Liberarte de la angustia, los miedos y el estrés?

Leer Más
psicologos en madrid

¿Te gustaría relacionarte mejor o resolver tu relación de pareja?

Leer Más
centro de psicologia en madrid

¿Problemas en la infancia o adolescencia?

Leer Más