Actualizado por última vez el 28 noviembre, 2025
Redactado por Mª Jesús Andrés Pérez
Muchos padres han tenido que soportar las temidas rabietas de sus hijos/as, especialmente entre los 2 y 3 años. A esta edad, el niño/a está intentando establecer su individualidad, su identidad y pretende hacerlo todo a su manera y no como se le pide. De hecho, se trata de un signo de aumento de independencia y es bastante normal, aunque ello no significa que sea fácil de resistir, especialmente en público.
En este artículo veremos por qué aparecen las rabietas y cómo gestionarlas de forma eficaz en el día a día.
Motivos de las rabietas en los niños
El objetivo principal de las rabietas es llamar la atención, algo que consiguen no sólo cuando les damos lo que buscan, sino también cuando le regañamos, le miramos, le hablamos intentando razonar con ellos, etc.
Este tipo de comportamientos en niños siempre tienen algún motivo. Posiblemente se dio cuenta, por casualidad, de que tener una rabieta daba resultado y conseguía lo que quería.
Uno de las características más comunes en las rabietas es el llanto. En este sentido, hay que tener en cuenta que el llorar puede ser una respuesta más en la que algunos niños están muy entrenados (son como “pequeños actores”). De esta forma, tienen la capacidad de llorar sin que realmente les pase algo grave. Es una herramienta más que utilizan para conseguir lo que quieren.

Cómo gestionar una rabieta
Cuando un niño tiene una rabieta, debe aprender que se trata de una conducta inadecuada y que no conduce a nada. También debe entender que no le ayuda en su frustración ni le libra de una obligación, ni modifica el modo de pensar o actuar del adulto.
La forma más rápida de gestionar eficazmente una rabieta es utilizar la técnica de la extinción o, lo que es lo mismo, ignorar al niño/a. Esto se debe a que no hay forma de razonar en medio de un arranque emocional. Si se le ignora mientras está en un lugar seguro, se le enseñará que las rabietas no son eficaces y aprenderá a utilizarlas con menos frecuencia.
El papel de los padres en el desarrollo emocional de los niños
Los padres somos modelos de conducta, es decir, nuestros hijos van a imitar muchos de nuestros comportamientos. Por ello, a la hora de pedir algo que queremos, tendríamos que hacerlo adecuadamente, sin gritar. No podemos regañar a nuestros hijos por una rabieta cuando nosotros mismos no somos capaces de controlar nuestro comportamiento, ni nuestro mal humor.
Por consiguiente, no resulta en absoluto adecuado que nuestros hijos presencien uno de nuestros accesos de cólera. En situaciones conflictivas donde estén presentes los niños y niñas, conviene tener autocontrol.
Importancia de saber gestionar las rabietas en niños
Que un niño tenga una rabieta es completamente normal; todos hemos pasado por esta etapa. Sin embargo, es fundamental gestionarlas de forma adecuada para que no se conviertan en un patrón aprendido. A medida que el niño crece, estos episodios deberían disminuir progresivamente. Si no ocurre así, puede ser señal de que en etapas tempranas logró obtener lo que quería mediante las rabietas, reforzando así esta conducta.
Por tanto, los padres tenemos a nuestro cargo la tarea de enseñar a nuestros hijos que una rabieta no conduce a obtener cosas positivas, sino que es un comportamiento inadecuado ante el que nadie va a ceder.
Ayuda profesional para gestionar las rabietas en niños
Gestionar las rabietas de forma adecuada es clave para el desarrollo emocional del niño. Entender por qué ocurren, responder sin reforzarlas, mantener límites claros y ofrecer un modelo adulto calmado son los pilares para que estas conductas desaparezcan progresivamente.
Si las rabietas son muy frecuentes, intensas o afectan al día a día familiar, un psicólogo infantil puede ayudaros a comprender qué está ocurriendo y enseñaros estrategias eficaces para manejar la situación. En Psicomaster contamos con psicólogos infantiles expertos en conducta que podrán ayudaros.
Preguntas frecuentes sobre cómo gestionar una rabieta
¿Qué hacer cuando un niño tiene una rabieta?
Lo más efectivo es mantener la calma, asegurar que el niño está en un lugar seguro e ignorar la conducta (técnica de extinción). No intentes razonar en pleno estallido emocional. Cuando la rabieta termine, valida sus emociones y enséñale alternativas para expresar su frustración.
¿Cuándo una rabieta no es normal?
Una rabieta deja de ser normal cuando es muy intensa, ocurre varias veces al día, dura más de 15–20 minutos, el niño se hace daño a sí mismo o a otros, o sigue siendo frecuente más allá de los 5–6 años. En estos casos es recomendable consultar a un psicólogo infantil.
¿Debemos castigar a un niño por hacer una rabieta?
No. Castigar una rabieta suele empeorar la conducta y aumenta la frustración del niño. Lo adecuado es no reforzarla (no ceder, no negociar, no dar atención) y trabajar después habilidades emocionales y límites claros cuando el niño esté calmado.
¿A qué edad las rabietas alcanzan su punto máximo?
Las rabietas son más frecuentes e intensas entre los 2 y 3 años, etapa en la que el niño empieza a desarrollar autonomía pero aún no tiene habilidades para regular sus emociones.
¿Cómo desactivar un berrinche?
Para desactivar un berrinche: mantén una postura tranquila, evita gritos y discusiones, no cedas a demandas impulsivas, usa frases breves («cuando estés calmado, te escucho») y, si es necesario, retírate unos pasos. Refuerza la calma cuando el niño se tranquilice.
Psicóloga colegiada M-16821
· Fundadora del Centro de Psicología Psicomáster
· Certificado Europeo de Clínico experto en EMDR por la Asociación EMDR Europa
· Experta en Apego y Disociación, Trauma e Integración de los estados del yo
· Certificado de Especialista en Psicoterapia acreditado por la Federación Europea de Asociaciones de Psicólogos (EFPA)
· Máster en Psicología Clínica Cognitivo- Conductual- Social
· Tutora Profesional de Prácticas en el Máster en Psicología General Sanitaria en la Universidad San Rafael - Nebrija
· Docente de práctica clínica, colaborando con varios Máster de la Asociación Española de Psicología Clínica Cognitivo Conductual
· Certificado Europsy de Especialista en Psicoterapia
· Medalla de Oro Foro Europa 2001
· Miembro de la Asociación EMDR-Europa
· Psicoterapeuta acreditada por la Asociación Española de Terapia Cognitivo-Conductual-Social (ASETECCS)
· Licenciada en Psicología por la UNE







Me ha encantado el blog , aportas contenido muy interesante y muy útil!
Un saludo!
Gracias Daniel, me alegra que te haya parecido interesante. Cualquier sugerencia sobre contenidos que sean de tu interés la tendremos en cuenta para siguientes publicaciones.