Actualizado por última vez el 16 marzo, 2026
Redactado por Mª Jesús Andrés Pérez
La enuresis y encopresis son trastornos de eliminación que aparecen con mayor frecuencia durante la infancia. Se caracterizan por la pérdida involuntaria de orina o de heces en una edad en la que el niño ya debería haber adquirido el control de los esfínteres.
En este artículo explicamos qué son la enuresis y la encopresis, a qué edad pueden considerarse un trastorno y qué niños tienen mayor probabilidad de padecerlos, con el objetivo de ayudar a comprender mejor estos problemas frecuentes en la infancia.
Qué son los trastornos de eliminación en la infancia
Los trastornos de eliminación son problemas relacionados con el control de la micción (orina) o la defecación (heces) que aparecen en una etapa en la que el niño ya debería haber adquirido el control de los esfínteres.
Durante el desarrollo infantil, aprender a controlar estas funciones es parte del proceso madurativo. La mayoría de los niños adquieren progresivamente el control de la orina y las heces entre los tres y cinco años de edad.
Sin embargo, en algunos casos pueden producirse escapes involuntarios de forma repetida, lo que puede indicar la presencia de un trastorno de eliminación. Los dos trastornos más conocidos dentro de esta categoría son la enuresis y la encopresis.
Qué es la enuresis
La enuresis es un trastorno de eliminación que se caracteriza por la emisión involuntaria de orina, generalmente durante la noche, cuando el niño duerme. Popularmente se conoce como el problema de los niños que se hacen pis en la cama.
Para poder hablar de enuresis, estos escapes deben producirse en una edad en la que el niño ya debería haber adquirido el control de la micción, normalmente a partir de los cuatro o cinco años. Además, el problema suele aparecer de forma repetida, por ejemplo varias veces al mes durante un periodo prolongado.
Cuando la pérdida de orina ocurre durante el día se habla de incontinencia urinaria diurna, mientras que la forma más habitual es la enuresis nocturna, que ocurre durante el sueño.
Existen dos tipos principales de enuresis:
- Enuresis primaria: el niño nunca ha llegado a adquirir un control completo de la orina durante la noche.
- Enuresis secundaria: el niño había logrado controlar la micción durante un periodo de tiempo, pero posteriormente vuelven a aparecer los escapes de orina.
La enuresis es uno de los trastornos de eliminación más frecuentes en la infancia, y aunque puede generar preocupación en las familias, en muchos casos está relacionada con el desarrollo madurativo del niño y puede abordarse adecuadamente cuando se comprende su origen.
Qué es la encopresis
La encopresis es un trastorno de eliminación que consiste en la evacuación repetida e involuntaria de heces en lugares inapropiados, como en la ropa, en el suelo o en cualquier lugar que no sea el retrete.
Al igual que ocurre con la enuresis, para poder hablar de encopresis es necesario que el niño haya superado una edad en la que ya debería haber adquirido el control de los esfínteres. Generalmente se considera que este trastorno puede diagnosticarse a partir de los cuatro años de edad.
Para que se considere encopresis, estos episodios deben producirse de forma repetida, normalmente al menos una vez por semana durante varios meses. La intensidad del problema puede variar desde pequeños manchados de ropa interior hasta evacuaciones más completas.
Qué niños pueden padecer enuresis o encopresis
Los trastornos de eliminación, como la enuresis y la encopresis, son relativamente frecuentes durante la infancia. Aunque suelen generar preocupación en las familias, se trata de problemas que aparecen en muchos niños durante su desarrollo.
La enuresis es el trastorno de eliminación más frecuente en la infancia y, por este motivo, también uno de los más estudiados. En España se estima que más del 15% de los niños de cinco años presenta enuresis nocturna, una cifra que tiende a disminuir con la edad y que afecta aproximadamente al 7% de los niños mayores de diez años, según datos difundidos por el Colegio Oficial de Médicos de Madrid.
A medida que los niños crecen, la prevalencia de este problema suele disminuir de forma progresiva. Sin embargo, muchos casos no llegan a diagnosticarse. Según datos recogidos en el Libro Blanco “La Enuresis Monosintomática Primaria en España”, una gran parte de los casos no llega a consultarse en atención médica, en parte porque muchas familias sienten vergüenza o creen que el problema desaparecerá con el tiempo.
En el caso de la encopresis, su frecuencia es menor. Algunos estudios pediátricos estiman que alrededor del 3% de los niños de cuatro años presenta escapes de heces al menos una vez por semana. A los siete años, la prevalencia aproximada es del 2,3% en niños y del 0,7% en niñas, según datos recogidos en un documento sobre “Trastornos de la eliminación: enuresis y encopresis” de Reyes Hernández Guillén (pediatra del Centro de Salud El Restón) y de Mercedes Rodrigo Alfageme (del servicio de Psiquiatría Infantil del Hospital Materno-Infantil del 12 de Octubre).
También se ha observado que algunos niños pueden presentar ambos problemas al mismo tiempo. Aproximadamente un tercio de los niños con encopresis también presenta enuresis nocturna, lo que indica que estos trastornos pueden aparecer de forma conjunta en algunos casos.

Por qué aparecen estos trastornos
La enuresis y la encopresis pueden tener diferentes causas, y en muchos casos intervienen varios factores al mismo tiempo. No siempre se trata de un único motivo, sino de una combinación de aspectos relacionados con el desarrollo del niño, su salud física o su entorno emocional.
Entre los factores que pueden influir en la aparición de estos trastornos de eliminación en la infancia se encuentran:
- Factores madurativos: algunos niños necesitan más tiempo para desarrollar el control completo de los esfínteres o para reconocer las señales del cuerpo que indican la necesidad de ir al baño.
- Factores fisiológicos: en algunos casos pueden existir problemas médicos asociados, como infecciones urinarias o estreñimiento crónico.
- Factores emocionales o situaciones de estrés: cambios importantes en la vida del niño, como el inicio del colegio, el nacimiento de un hermano o cambios familiares, pueden influir en la aparición o mantenimiento del problema.
- Factores genéticos: en el caso de la enuresis, se ha observado que puede existir cierta predisposición familiar.
Cuándo es recomendable consultar con un especialista
En muchos casos, los escapes ocasionales de orina o heces forman parte del proceso normal de aprendizaje del control de esfínteres. Sin embargo, cuando estos episodios se repiten con frecuencia o se mantienen más allá de la edad en la que el niño debería haber adquirido este control, puede ser recomendable consultar con un profesional.
También es aconsejable buscar orientación cuando el problema genera malestar en el niño, afecta a su autoestima o provoca dificultades en su vida social, como evitar dormir fuera de casa, acudir a campamentos o participar en determinadas actividades.
La evaluación por parte de un psicólogo infantil especializado permite comprender qué factores están influyendo en la aparición de la enuresis o la encopresis y establecer las pautas adecuadas para abordarlas.
Si quieres saber cómo se trabaja este problema desde la psicología, puedes consultar nuestra página sobre el tratamiento psicológico de la enuresis y encopresis, donde explicamos en detalle cómo se realiza la intervención y qué estrategias ayudan a los niños a recuperar el control de los esfínteres.
Psicóloga colegiada M-16821
· Fundadora del Centro de Psicología Psicomáster
· Certificado Europeo de Clínico experto en EMDR por la Asociación EMDR Europa
· Experta en Apego y Disociación, Trauma e Integración de los estados del yo
· Certificado de Especialista en Psicoterapia acreditado por la Federación Europea de Asociaciones de Psicólogos (EFPA)
· Máster en Psicología Clínica Cognitivo- Conductual- Social
· Tutora Profesional de Prácticas en el Máster en Psicología General Sanitaria en la Universidad San Rafael - Nebrija
· Docente de práctica clínica, colaborando con varios Máster de la Asociación Española de Psicología Clínica Cognitivo Conductual
· Certificado Europsy de Especialista en Psicoterapia
· Medalla de Oro Foro Europa 2001
· Miembro de la Asociación EMDR-Europa
· Psicoterapeuta acreditada por la Asociación Española de Terapia Cognitivo-Conductual-Social (ASETECCS)
· Licenciada en Psicología por la UNE







3f7Hola,soy madre de 3 varones, el menor de ellos ha predentaso dificultades con el entorno escolar desde el 1er grado, actualmente en 4to grado y 10 ac3b1os de edad, el 3er grado fue mejor pero este ac3b1o ha dado pasos agigantados hacia atrc3a1s, no trabaja del todo en el aula, se deprime, tiene bajo rendimiento, esta asistiendo a terc3a1pia con la lic. del colegio pero no veo muchos cambios, su maestra ayer lo regac3b1o por estar parado y viendo por la ventana hacia afuera y lo comparc3b3 con otro nic3b1o asic3a1tico que acaba de llegar al cole y ya logrc3b3 emparejar, le va muy bien, esto le lastimc3b3 mucho y llegc3b3 a casa deprimido. Mi hijo estc3a1 bajo tratamiento para la hipertensic3b3n arterial y sometido a estudios clinicos por presentar en pruebas de laboratorio AVM en orina elevado. Quisiera saber si esto influye en su comportamiento y rendiumiento escolar. Lo que mas sorprende es que el nic3b1o en casa hace todo perfectamente y demuestra que comprende los contenidos. Agradecrc3ada su sugerencia.Gracias.21
Buenos días Noe, para saber lo que le está sucediendo a tu hijo es necesario realizar una evaluación psicológica detallada, si no está mejorando con la psicóloga del colegio, sería conveniente que le llevaras a otro profesional que pueda evaluarle en profundidad y determinar lo que le sucede. Consulta también con el médico, pues efectivamente, algunos antihipertensivos pueden provocar o agravar cuadros depresivos.
Es importante que se le realice una evaluación pormenorizada para poder ayudarle
Saludos!