Actualizado por última vez el 17 diciembre, 2025
Redactado por Mª Jesús Andrés Pérez
Lograr un desarrollo social y afectivo adecuado en los niños conlleva que aprendan sobre gestión emocional, es decir, que tengan conocimientos acerca de lo que son las emociones y cómo pueden regularse. Para ello deben integrar el mundo emocional como parte muy importante de su experiencia. Desde bien pequeños podemos mostrarles las diferentes emociones que pueden sentir y las situaciones en las que aparecen cada una de ellas (aunque esto es sólo el comienzo de un aprendizaje que continúa durante toda la vida).
Enseñar a los niños técnicas y herramientas de gestión emocional les permitirá ser más adaptables a diferentes situaciones, facilitará sus relaciones sociales y les dotará de una mayor seguridad en sí mismos. A continuación, nuestros psicólogos infantiles te dan las claves para que ayudes a tu hijo a tener una buena gestión emocional.
Herramientas básicas del desarrollo emocional
El desarrollo emocional consiste en un proceso que podemos resumir en la adquisición de 5 herramientas emocionales básicas:
1. Conciencia emocional
Consiste en hacer ver al niño la emoción que está sintiendo en ese momento, de forma que él mismo sea capaz de identificarla en un momento concreto.
2. Regulación emocional
Implica ser capaz de expresar la emoción de la forma más adecuada. Esto quiere decir mostrarla delante de otros pero de forma proporcionada. Sería igualmente inapropiado esconderla o pegar a otro niño o romper objetos cuando se enfadan. La regulación emocional requiere hacer una valoración de lo que siente uno mismo, de la situación y de las personas que hay alrededor para, después, decidir de qué modo se expresa la emoción.
3. Autonomía emocional
Implica saber gestionar emociones y, por tanto, tener autocontrol. Estos hechos dan seguridad al niño acerca de sus propias capacidades.
4. Competencia social
Está relacionada con la capacidad de percibir las emociones de los demás (empatizar) y permite actuar de forma más adecuada al tener en cuenta los efectos sobre los demás.
5. Competencia para la vida
Consiste en ser capaces de guiar la propia conducta en función de la gestión que hemos hecho de nuestras emociones, manteniéndonos en el camino hacia el logro de nuestros propios objetivos.
Gestión emocional en niños: ¿qué pueden hacer los padres?

El primer paso para que los niños conozcan mejor sus emociones es ayudarles a identificarlas. Los padres deben ayudarles a poner nombre a lo que sienten, ya sea alegría, tristeza, enfado, etc. Esto facilitará el siguiente paso: aceptar esas emociones como algo normal que forma parte de la vida, aprendiendo a convivir con ellas y a guiarlas adecuadamente.
Es importante destacar que si tienes dificultades para ayudar a tus hijos a gestionar sus emociones es recomendable buscar la ayuda de un psicólogo infantil, quien te puede guiar en el proceso y enseñarte herramientas para ayudar a tus hijos en el manejo de sus emociones.
Cómo enseñar a controlar las emociones en niños
Enfado
Para iniciar el camino hacia la gestión emocional en niños, podemos empezar por el enfado, mostrándoles que pueden relajarse cuando sienten esta emoción. Existen multitud de adaptaciones de las técnicas de relajación y respiración lenta que facilitan que los pequeños aprendan a calmar su cuerpo y su mente. Esto les permitirá pensar con más claridad, relativizar los problemas y seguir disfrutando de su juego. Si les enseñamos que es mejor hablar cuando están calmados y que pueden lograr esa calma por ellos mismos, estaremos logrando una gestión más adecuada del enfado.
Frustración
Otra emoción importante es la frustración. Es necesario que los niños aprendan a tolerar esta emoción, a normalizarla como parte de la vida cotidiana. Es una emoción que van a sentir en mayor o en menor medida y con diferente intensidad según la situación. Podemos enseñarles que existen diferentes formas de responder ante ella:
- Unas menos adecuadas que nos llevan a alejarnos de los demás y de nuestros objetivos (como pegar, insultar o romper objetos)
- Otras más adecuadas que nos facilitarán conseguir lo que nos proponemos y estar a gusto con el entorno (tratar de calmarnos y seguir intentándolo)
Evitar la sobreprotección facilita que los niños aprendan a tolerar esta emoción negativa y a gestionar sus emociones de un modo más saludable.
Tristeza y alegría
La expresión de otras emociones como la tristeza y la alegría también requieren un aprendizaje. En el caso de la tristeza es importante que los niños sepan cuándo mostrarla, en qué contextos, con qué personas y a quién pueden pedir ayuda cuando la sientan.
La alegría, por otro lado, es una emoción facilitadora de las relaciones sociales y también deben saber qué ambientes son adecuados para expresarla, valorar la situación, el estado anímico de los demás, etc.
Elogios
Por último, debemos elogiar a los niños cada vez que logren ajustar su comportamiento a la emoción que están sintiendo. Por ejemplo, cuando consiguen relajarse a pesar del enfado o la frustración y expresarlo de forma más adecuada, o cuando sienten tristeza y lo comunican pidiendo ayuda. Reforzarles cada vez que puedan gestionar emociones será muy útil para mejorar y mantener estas conductas.
Herramientas para gestionar las emociones
Si como padre o madre necesitas apoyo para enseñar a tu hijo a gestionar sus emociones, acudir a un psicólogo infantil puede marcar la diferencia. En Psicomaster, nuestros profesionales te ofrecerán herramientas prácticas y orientación personalizada para fomentar un desarrollo emocional saludable en tus hijos.
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Preguntas frecuentes sobre la gestión emocional en niños
¿Cómo enseñarle a mi hijo a gestionar emociones?
Enseñar a tu hijo a gestionar sus emociones comienza por ayudarle a reconocer lo que siente y ponerle nombre a cada emoción (alegría, tristeza, miedo, enfado, etc.). A partir de ahí, es fundamental validar lo que siente, sin juzgar, y mostrarle formas adecuadas de expresarlo. Puedes enseñarle técnicas como la respiración profunda, el uso de palabras para explicar su estado emocional o buscar un espacio tranquilo para calmarse. El ejemplo que das como adulto también es clave: si tú gestionas tus emociones con calma y respeto, él aprenderá a hacer lo mismo.
¿Qué es la gestión emocional en la primera infancia?
La gestión emocional en la primera infancia es el proceso mediante el cual los niños pequeños comienzan a reconocer, comprender y regular sus emociones. Durante esta etapa, es normal que tengan reacciones intensas porque aún están aprendiendo a manejar lo que sienten. Por eso, es importante acompañarlos con empatía, enseñarles rutinas emocionales básicas (como identificar si están tristes o enfadados) y ofrecerles herramientas sencillas para calmarse, expresarse y relacionarse con los demás de forma saludable.
¿Cómo trabajar la regulación emocional en niños?
Para trabajar la regulación emocional en los niños, es útil enseñarles estrategias que les ayuden a calmarse y expresar lo que sienten de manera adecuada. Algunas técnicas efectivas incluyen juegos de respiración, cuentos sobre emociones, actividades creativas (como dibujar lo que sienten) y rutinas de relajación. También es importante reforzar positivamente cuando logran manejar una emoción difícil, como calmarse tras un enfado. Con paciencia, ejemplo y apoyo, los niños pueden aprender a regular sus emociones y mejorar su bienestar emocional.
Psicóloga colegiada M-16821
· Fundadora del Centro de Psicología Psicomáster
· Certificado Europeo de Clínico experto en EMDR por la Asociación EMDR Europa
· Experta en Apego y Disociación, Trauma e Integración de los estados del yo
· Certificado de Especialista en Psicoterapia acreditado por la Federación Europea de Asociaciones de Psicólogos (EFPA)
· Máster en Psicología Clínica Cognitivo- Conductual- Social
· Tutora Profesional de Prácticas en el Máster en Psicología General Sanitaria en la Universidad San Rafael - Nebrija
· Docente de práctica clínica, colaborando con varios Máster de la Asociación Española de Psicología Clínica Cognitivo Conductual
· Certificado Europsy de Especialista en Psicoterapia
· Medalla de Oro Foro Europa 2001
· Miembro de la Asociación EMDR-Europa
· Psicoterapeuta acreditada por la Asociación Española de Terapia Cognitivo-Conductual-Social (ASETECCS)
· Licenciada en Psicología por la UNE






