Actualizado por última vez el 17 octubre, 2025
Redactado por Marta Camacho Calvo
La anorexia nerviosa es uno de los trastornos de la conducta alimentaria más graves y difíciles de afrontar. No se trata de dejar de comer, sino que supone una lucha interna donde la mente se convierte en el peor enemigo de quien la padece.
Muchas personas comienzan con pequeños cambios en su alimentación, creyendo que controlan la situación, hasta que el control se vuelve una obsesión. Siguiendo el libro “Mi mente es mi enemigo” (en el cual ha colaborado Psicomaster), vemos el ejemplo de Ana (25 años) quien relata cómo con 14 años su vida cambió por completo. Pasó de estar feliz, sin preocuparse por el físico, por la ropa o por la comida a vivir una pesadilla a causa de su anorexia.
Su historia, como la de tantas otras personas, refleja la importancia de reconocer los primeros signos y buscar ayuda profesional lo antes posible. Cuanto más rápido se intervenga, mejores serán las posibilidades de recuperación y de evitar la cronificación del trastorno.
En este artículo vamos a explicar qué es la anorexia nerviosa, sus principales consecuencias y la importancia de acudir a un profesional para abordar el problema.
¿Qué es la anorexia nerviosa?
Según la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), la anorexia nerviosa se caracteriza por:
- El rechazo a mantener un peso corporal mínimo saludable.
- Un miedo exagerado a engordar.
- Una distorsión significativa en la percepción del propio cuerpo y sus dimensiones.
Este trastorno afecta aproximadamente al 1 % de la población entre los 12 y los 25 años, siendo la adolescencia (14 – 18 años) la etapa de mayor vulnerabilidad.
Aunque durante años la anorexia se asoció principalmente a mujeres, hoy sabemos que también afecta a hombres jóvenes, en parte por la creciente presión social sobre la imagen corporal y las dietas restrictivas.

Consecuencias físicas y psicológicas de la anorexia
Con la anorexia nerviosa, cuanto más tiempo se mantenga la restricción alimentaria, mayores serán las secuelas físicas y psicológicas (viéndose afectadas la capacidad de razonamiento, de atención y la memoria). La falta de nutrientes hace que el cerebro funcione de manera incorrecta y favorece que se vea afectada la percepción corporal de uno mismo. Se sabe que a menor peso y mayor cantidad de vómitos, se producirá:
- Una mayor distorsión en la percepción del propio cuerpo
- Más alteraciones en el pensamiento por un mal funcionamiento
- Una mayor desconexión de la persona con el mundo real
Además, hay estudios que constatan que la malnutrición a la que están sometidas las personas con anorexia puede producir graves secuelas físicas, tales como:
- Alteraciones en los tejidos pulmonares (muy parecidos a los enfisemas que sufren los fumadores)
- Alteraciones hormonales
- Pérdida de masa ósea
- Quemaduras a nivel laríngeo o bucal por los ácidos que contienen los vómitos
Esto muestra la importancia de estar pendiente de los primeros síntomas y comenzar el tratamiento para la anorexia lo antes posible.
La importancia de pedir ayuda profesional a tiempo
En la mayoría de los casos, las personas con anorexia, bulimia u otro TCA tardan en pedir ayuda. A menudo ocurre que los síntomas se vuelven evidentes cuando el trastorno ya está muy avanzado. Sin embargo, la rapidez con la que se inicie la intervención marca la diferencia en el pronóstico.
Dado que la mayoría de los casos de anorexia nerviosa se empiezan a perfilar en la infancia o en la adolescencia, es importante que los padres estén alerta sobre los comportamientos de sus hijos. De esta forma, podrán actuar con mayor urgencia y llevarlos a que reciban el tratamiento psicológico adecuado.
La intervención temprana no solo mejora la recuperación, sino que previene recaídas y favorece la reconciliación con la comida y con uno mismo. Si tienes dudas o sospechas que tú o alguien cercano puede estar desarrollando un trastorno de la conducta alimentaria, contacta con nuestros psicólogos expertos en TCA. En Psicomaster te ayudaremos a comprender lo que está ocurriendo y a iniciar un proceso de recuperación seguro.
Preguntas frecuentes sobre la anorexia nerviosa
¿Qué diferencia hay entre anorexia y anorexia nerviosa?
El término anorexia hace referencia, de forma general, a la falta de apetito o pérdida del deseo de comer, que puede deberse a múltiples causas médicas o emocionales. En cambio, la anorexia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria (TCA) reconocido clínicamente, en el que la persona restringe voluntariamente la ingesta de alimentos debido a un miedo intenso a engordar y una distorsión en la percepción de su propio cuerpo.
Es decir, mientras que la anorexia puede ser un síntoma, la anorexia nerviosa es una enfermedad psicológica compleja que requiere tratamiento especializado.
¿Cuáles son los síntomas físicos de la anorexia nerviosa?
Los síntomas físicos de la anorexia nerviosa se derivan de la malnutrición prolongada y afectan a múltiples sistemas del cuerpo. Entre los más comunes se encuentran:
- Pérdida de peso significativa y extrema delgadez.
- Piel seca, caída del cabello y uñas quebradizas.
- Fatiga, mareos y sensación constante de frío.
- Alteraciones hormonales (amenorrea, infertilidad, desequilibrio tiroideo).
- Problemas digestivos y cardiovasculares.
- Disminución de la masa ósea (osteopenia u osteoporosis).
Estos síntomas pueden ser graves y, en casos avanzados, comprometer la salud de manera irreversible si no se recibe atención médica y psicológica adecuada.
¿Qué se aconseja en pacientes con anorexia?
En los pacientes con anorexia nerviosa se aconseja buscar ayuda profesional lo antes posible. La intervención temprana mejora el pronóstico y evita complicaciones físicas y psicológicas.
El tratamiento debe ser multidisciplinar, combinando atención psicológica, nutricional y médica. Es fundamental:
- No minimizar los síntomas ni retrasar la búsqueda de ayuda.
- Fomentar la comunicación y el apoyo familiar sin juicios ni presiones.
- Promover hábitos de autocuidado y la expresión emocional.
- Confiar en psicólogos especializados en trastornos de la conducta alimentaria (TCA), quienes guiarán la recuperación de manera segura y adaptada a cada caso.
¿Qué cambios mentales se desarrollan en la anorexia?
La anorexia nerviosa no solo afecta al cuerpo, sino también a la mente. La falta de nutrientes y la autoexigencia extrema alteran el funcionamiento cerebral y el equilibrio emocional. Entre los principales cambios mentales se observan:
- Distorsión de la imagen corporal, con una percepción negativa y alejada de la realidad.
- Pensamientos obsesivos sobre el peso, la comida o el ejercicio.
- Aislamiento social y pérdida de interés por actividades antes placenteras.
- Baja autoestima, ansiedad o depresión.
- Dificultad para concentrarse y tomar decisiones.
Estos cambios refuerzan el círculo del trastorno, por lo que es esencial abordarlos con una terapia psicológica especializada que ayude a reconstruir la relación con uno mismo y con el cuerpo.

Marta Camacho Calvo
Psicóloga colegiada M-17599
Experta en EMDR Nivel I y Nivel II por la Asociación EMDR Europa
Experto en Mediación Familiar por la UNED
Miembro de la Asociación EMDR-Europa





