Actualizado por última vez el 6 agosto, 2025
Redactado por Mª Jesús Andrés Pérez
El trastorno ansioso depresivo es la forma conjunta en la que suelen manifestarse los trastornos psicológicos relacionados con la ansiedad y la depresión, estados que presentan una alta prevalencia en la población general. Ambos trastornos están estrechamente vinculados, por lo que no es de extrañar su aparición combinada en los manuales de diagnóstico clínico bajo la denominación de trastorno ansioso depresivo mixto.
En consulta, es poco habitual observar una presentación pura de uno de los dos problemas. Lo más frecuente es que aparezcan síntomas de ambos, especialmente si el problema se ha mantenido en el tiempo.
¿Qué es el trastorno ansioso depresivo mixto?
Tal como describe el CIE-10 y CIE-11, el trastorno ansioso depresivo mixto se diagnostica cuando “existen tanto síntomas de ansiedad como de depresión, pero sin que ninguno de estos síntomas sea claramente predominante”.
Aparece en el CIE-10 dentro del apartado “otros trastornos de ansiedad” y, aunque en el DSM-V no tiene una categoría propia, se describe en “trastornos del estado de ánimo con síntomas de ansiedad”. El trastorno ansioso depresivo aplica a pacientes que presentan tanto síntomas de ansiedad como de depresión, pero que no cumplen los criterios para un trastorno de ansiedad ni para un trastorno del estado de ánimo.
Diagnóstico del trastorno ansioso depresivo en el ámbito clínico
En la práctica profesional, los psicólogos nos encontramos que, al tener tantos síntomas y manifestaciones comunes, es habitual que un estado de ansiedad mantenido en el tiempo dé lugar a síntomas depresivos y viceversa.
En muchas ocasiones, la persona con este trastorno ha podido estar viviendo durante largos periodos de tiempo con ansiedad, intentando incluso estrategias para que no aparezca en su vida. Sin embargo, llega a sentir que, cuanto más lucha contra la ansiedad, más síntomas aparecen – lo que puede llevarle a la conclusión de que es un problema de difícil solución.
En ese momento, muchas personas empiezan a experimentar síntomas depresivos: tienen la sensación de que su problema empeora y cada vez se ven más incapaces de salir. En este punto, podríamos estar ya ante un trastorno ansioso depresivo mixto.
Es entonces cuando ambos problemas se retroalimentan, por lo que es habitual que el tratamiento aborde el trastorno ansioso depresivo mixto en su conjunto. Para ello, los psicólogos evaluamos de forma pormenorizada el caso concreto del paciente y diseñamos un tratamiento individualizado que contemple todos sus síntomas y dificultades.
Síntomas del trastorno ansioso depresivo mixto
Todo el mundo puede presentar síntomas de ansiedad o depresión de forma pasajera. Pero se convierten en un problema psicológico cuando persisten en el tiempo (más de un mes), coexisten y afectan a una o varias áreas de la vida.
Estos son los síntomas que se presentan en el caso del trastorno ansioso depresivo mixto (no necesariamente aparecen todos ellos):
- Anhedonia: incapacidad para experimentar placer, pérdida de interés o satisfacción en casi todas las actividades. Falta de reactividad a estímulos habitualmente placenteros.
- Encontrarse irritable y molesto/a mayor parte del día.
- Pensamientos obsesivos negativos muy frecuentes y desesperanza.
- Sensación de inutilidad, culpa, baja autoestima.
- Preocupación constante e intensa, irracional y no atribuible a la vivencia reciente de una experiencia dolorosa.
- Hipervigilancia, necesidad de protegerse de lo que va a ocurrir. Esta hiperactivación es propia de los trastornos ansiosos.
- Alteraciones del sueño (insomnio o hipersomnia).
- Dificultad para concentrarse, problemas de memoria o de aprendizaje.
- Síntomas vegetativos: temblores, molestias intestinales o taquicardia.

Causas del trastorno ansioso depresivo
De manera general, se pueden dividir las causas del trastorno ansioso depresivo mixto en dos:
- Causas implicadas en la aparición del problema
- Causas que mantienen en la actualidad el problema
A continuación, os contamos un poquito más acerca de cada una de ellas.
Causas de la aparición del problema
Es importante tener en cuenta que rara vez se identifica una causa única. Por lo general, se suelen encontrar un conjunto de variables que influyen en la aparición del problema. Estas variables están relacionadas con factores:
- Biológicos
- Ambientales
- Contextuales
- Personales
En alguna ocasión, puede haber un suceso desencadenante pero el desarrollo de un trastorno ansioso depresivo mixto suele ser multifactorial.
Causas del mantenimiento o escalada del problema
Una vez está presente el problema, es importante analizar (entre otros):
- Cómo la persona se enfrenta a él
- Qué respuesta está recibiendo de su entorno
- Qué herramientas de afrontamiento tiene en su repertorio de comportamiento
Estas variables hacen que el trastorno ansioso depresivo mixto evolucione de una forma u otra.
Hemos de entender que los problemas psicológicos son un proceso vivo, en constante movimiento y cambio. Esto quiere decir que su evolución no está predeterminada, sino que todo lo que hacemos nos va influyendo. Es algo en lo que insistimos los profesionales, ya que el papel del paciente es fundamental como motor del cambio.
Consecuencias del trastorno ansioso depresivo mixto
Es importante señalar que el trastorno ansioso depresivo mixto es altamente desadaptativo. El dolor emocional que produce afecta a muchas áreas de la vida del paciente, llevándolo a situaciones como:
- Aislamiento social
- Falta de cuidado personal
- Cese de actividades cotidianas
- Inactividad
- Bloqueo
Tratar de ayudar a un familiar o amigo con este problema puede resultar frustrante. Muchas veces, los psicólogos nos encontramos con pacientes que nos cuentan que su entorno cercano interpreta los síntomas que presenta como falta de interés por mejorar y no como parte del problema (lo cual también hace que el paciente se aísle más).
Si identificas estas sensaciones en ti o en una persona cercana es importante buscar ayuda profesional. Cuanta menos evolución tenga el trastorno, más rápida será la solución.
Tratamiento del trastorno ansioso depresivo mixto
La aproximación terapéutica con mejores resultados en el trastorno ansioso depresivo es la terapia cognitivo conductual, enfocada en la reducción de los síntomas que presenta el paciente.
El tratamiento se diseña de forma individualizada pero suele trabajar los siguientes aspectos:
- Psicoeducación: explicar qué está ocurriendo y por qué motivo. Si el paciente tiene una red de apoyo amplia se puede extender esta explicación y pautas de actuación a las personas más cercanas (con quienes conviva, por ejemplo).
- Activación conductual: dirigida a retomar la vida cotidiana del paciente para que salga de la inactividad y el aislamiento.
- Disminución de la activación fisiológica: técnicas de relajación que se ponen a disposición del paciente y se entrenan para que sea cada vez más autónomo en el manejo de la ansiedad (que la controle en vez de ser controlado por ella).
- Gestión de los pensamientos: convivencia con los inevitables, parada de los pensamientos intrusivos y reestructuración cognitiva (ajuste a la realidad de los pensamientos intrusivos irracionales).
- Trabajo sobre los factores de riesgo para la depresión y ansiedad: cambios en el entorno, habilidad para las relaciones sociales, afrontamiento de problemas familiares, autoestima y autoconcepto, factores emocionales… Se trabajará lo que sea necesario en función del paciente y su situación concreta (personal y del entorno).
Es importante acudir a un psicólogo especializado en el tratamiento de la depresión que tenga la formación y experiencia necesaria. En ningún caso se recomienda iniciar un tratamiento farmacológico (atención psiquiátrica) sin iniciar un tratamiento psicológico de forma simultánea.
Beneficios del tratamiento
El objetivo del tratamiento para el trastorno ansioso depresivo va más allá de que el paciente recupere el bienestar con el manejo de la ansiedad, los pensamientos y las emociones en su vida cotidiana. También busca dotarle de herramientas para enfrentarse a nuevos retos y situaciones complicadas. De este modo se evitan recaídas y se protege de cara al futuro.
Si te sientes identificado con los síntomas del trastorno ansioso depresivo mixto, no dudes en pedir ayuda y ponerle solución cuanto antes. El camino para recuperar el bienestar puede empezar en este momento. Hazlo con los psicólogos especializados en ansiedad y depresión de Psicomaster.
Preguntas frecuentes sobre el trastorno ansioso depresivo
¿Cuánto dura un trastorno ansioso depresivo mixto?
Marcar un tiempo concreto de recuperación es complicado, ya que depende de muchos factores, como por ejemplo el grado de incapacidad que presente la persona debido a los síntomas del trastorno ansioso depresivo mixto y la implicación de la persona en el tratamiento.
Por un lado, sería importante ver cómo ha sido la evolución desde su inicio hasta la actualidad y qué estrategias y/o soluciones ha puesto en marcha ya la persona, además de evaluar qué resultado ha obtenido con ellas.
En general, cuando una persona presenta un trastorno ansioso depresivo mixto, va a ser necesario acudir a tratamiento con un psicólogo especializado en depresión o ansiedad. Dicho tratamiento consta de varias fases, al principio será necesario hacer una evaluación completa del caso. Este paso es fundamental, ya que dos personas con trastorno ansioso depresivo mixto pueden tener una evolución completamente diferente aunque compartan los mismos síntomas.
Una vez hecha la evaluación, el psicólogo tendrá mucha más información para saber cómo intervenir y qué tipo de estrategias de intervención son más adecuadas en cada caso.
¿Cómo se siente una persona con trastorno ansioso depresivo?
Una persona con trastorno ansioso depresivo suele experimentar una combinación de síntomas tanto de ansiedad como de depresión. Puede sentirse constantemente nerviosa, inquieta o con pensamientos anticipatorios negativos, al mismo tiempo que presenta tristeza profunda, pérdida de interés por las actividades cotidianas y una sensación de fatiga persistente. Esta combinación genera un malestar emocional muy intenso y afecta tanto a nivel personal como social y laboral. También es común que aparezcan dificultades para concentrarse, alteraciones del sueño y una sensación de desesperanza generalizada.
¿Cómo salir de un trastorno ansioso depresivo?
Salir de un trastorno ansioso depresivo requiere un abordaje profesional y personalizado. La terapia psicológica, especialmente la terapia cognitivo-conductual (TCC), ha demostrado ser altamente eficaz para tratar tanto la ansiedad como la depresión. En algunos casos, puede ser necesario un acompañamiento psiquiátrico con medicación. Además, ciertos hábitos de vida como mantener rutinas, mejorar la calidad del sueño, practicar ejercicio físico regular y fortalecer la red de apoyo social pueden ser claves en el proceso de recuperación. Lo más importante es pedir ayuda cuanto antes: no es una cuestión de fuerza de voluntad, sino de recibir el tratamiento adecuado.
¿Qué provoca el trastorno ansioso depresivo?
El trastorno ansioso depresivo puede ser provocado por una combinación de factores biológicos, psicológicos y sociales. Entre ellos se incluyen predisposiciones genéticas, desequilibrios en neurotransmisores como la serotonina, experiencias traumáticas, estrés crónico o acontecimientos vitales negativos (como pérdidas, rupturas o presiones laborales). También influye la forma en que una persona gestiona sus emociones o interpreta las situaciones. No existe una causa única, sino un conjunto de elementos que pueden confluir y desencadenar el trastorno.
Psicóloga colegiada M-16821
· Fundadora del Centro de Psicología Psicomáster
· Certificado Europeo de Clínico experto en EMDR por la Asociación EMDR Europa
· Experta en Apego y Disociación, Trauma e Integración de los estados del yo
· Certificado de Especialista en Psicoterapia acreditado por la Federación Europea de Asociaciones de Psicólogos (EFPA)
· Máster en Psicología Clínica Cognitivo- Conductual- Social
· Tutora Profesional de Prácticas en el Máster en Psicología General Sanitaria en la Universidad San Rafael - Nebrija
· Docente de práctica clínica, colaborando con varios Máster de la Asociación Española de Psicología Clínica Cognitivo Conductual
· Certificado Europsy de Especialista en Psicoterapia
· Medalla de Oro Foro Europa 2001
· Miembro de la Asociación EMDR-Europa
· Psicoterapeuta acreditada por la Asociación Española de Terapia Cognitivo-Conductual-Social (ASETECCS)
· Licenciada en Psicología por la UNE








