El sueño ocupa una parte fundamental en la vida del niño y en su desarrollo emocional y físico. Los problemas de sueño en la infancia son frecuentes y, aunque en muchos casos no implican un problema grave, sí pueden generar un importante malestar tanto en el niño como en la familia.
El abordaje psicológico de los trastornos del sueño infantil se centra en identificar las causas que están manteniendo el problema y en ayudar a la familia a establecer hábitos de sueño saludables, adaptados a cada etapa del desarrollo. A través de este proceso, se favorece que el niño adquiera progresivamente una forma de dormir más autónoma y tranquila.










