«Teresa acude a un gran centro comercial a hacer sus compras semanales, de repente siente que su cuerpo se ve invadido por unas “espantosas sensaciones”. Sufre un ataque de ansiedad, siente que se ahoga, sudoración, el corazón se le dispara y está muy mareada. Se asusta mucho y acuden a su mente una serie de pensamientos: “me voy a morir” “me estoy volviendo loca” “no puedo controlar estas sensaciones” “me puede dar un infarto” ”me puedo desmayar”. Piensa que salir de allí no será fácil pues está en el centro de una gran planta rodeada de mucha gente, tiene miedo a no poder controlar su cuerpo y que nadie pueda ayudarla».
Este es una de las crisis de ansiedad que ha experimentado Teresa en los dos años que lleva con agorafobia. Ahora, Teresa evita los centros comerciales y otros lugares donde piensa que es difícil salir o escapar si se vuelve a encontrar mal. Su único lugar seguro es su casa y cada vez evita más lugares donde prevé que puede experimentar una nueva crisis de ansiedad. Evita el cine, las tiendas, las aglomeraciones, los puentes, coger el coche etc., etc…
Teresa no sabía que este problema podía solucionarse con unos meses de terapia, una amiga se lo recomendó. Actualmente Teresa ha comenzado una nueva vida libre de sus miedos.














