Preguntas frecuentes

Consulta a tu psicologo en Madrid

psicologo-madrid-preguntanosNota: En este apartado hemos publicado como preguntas frecuentes exclusivamente, aquellas consultas para las cuáles hemos obtenido autorización expresa de los interesados para su publicación y se han omitido o modificado los nombres para impedir la identificación de los datos personales.

Las consultas que se realizan a un psicologo en Madrid del equipo de Psicomaster son confidenciales y no se publican en esta sección.

1. ¿Cuándo debo acudir a terapia psicológica?

El criterio principal es experimentar malestar que no sabemos cómo resolver; síntomas como ansiedad, tristeza, obsesiones, problemas sexuales, problemas de pareja, insomnio, ira o miedos que se mantienen en el tiempo nos están indicando que algo anda mal y que es el momento de buscar soluciones.

Desafortunadamente, con frecuencia las personas buscan ayuda profesional cuando ya llevan mucho tiempo sufriendo y los problemas se han ido cronificando y generalizando.

La psicoterapia de orientación cognitivo conductual se muestra muy eficaz en el tratamiento de múltiples trastornos y problemas psicológicos, tal como muestran los estudios científicos de resultados, el pronóstico es mejor y la resolución más rápida cuando se acude a terapia antes de que los problemas se hayan cronificado o extendido.

El psicólogo es un científico del comportamiento humano que se enfrenta cada día a personas con dificultades, dispone de la metodología necesaria para realizar una adecuada evaluación, establecer un diagnóstico y proponer las técnicas mas adecuadas a las necesidades de cada persona.

Consulta aquí las principales dudas sobre el proceso de terapia ¿Necesito un psicólogo?

Para ampliar información sobre las terapias consulta el apartado de terapia cognitivo conductual y EMDR.

2. ¿Cuánto dura la terapia psicológica?

El tiempo de la intervención es variable y no se puede determinar de antemano, ya que depende de diversas variables, tales como el tipo de problema/s que tenga la persona, su disposición a trabajar en terapia, la cronicidad y extensión de los problemas, habilidades previas, expectativas, motivación, etc. No obstante, a modo orientativo, señalamos que la terapia cognitivo conductual y también la terapia EMDR son tratamientos breves que, frecuentemente, no superan unos meses de duración.

3. ¿Con qué frecuencia debo acudir a la consulta?

Lo más habitual y recomendable es acudir una vez por semana y las sesiones tienen una hora de duración. Según se va avanzando en el tratamiento las sesiones se irán espaciando tal como le indique su terapeuta.

4. Desde hace un tiempo no me encuentro bien, continuamente tengo como un mareo y un hormigueo por el cuerpo, he ido a todo tipos de médicos, me han hecho pruebas neurológicas, digestivas, de todo tipo, pero los médicos me dicen que no me encuentran nada y que mi problema es psicológico. ¿Qué relación hay entre que yo tenga una enfermedad física, aunque no salga en las pruebas y el que sea psicológico?

A veces las personas tenemos sensaciones corporales como las que tu describes, es importante primero hacer estudios médicos para descartar una posible enfermedad, pero a veces aunque los médicos lo descarten seguimos preocupados por padecer alguna enfermedad, como es tu caso. Esas sensaciones que nos describes no son inventadas, son reales, pero cuando tú te sientes así te asustas mucho al pensar que puedas tener algo grave, y al preocuparnos y asustarnos tanto, tratamos de estar cada vez más atentos a esas sensaciones, eso provocará que sintamos que van en aumento. La terapia psicológica en este caso iría encaminada a “preocuparnos” de otra forma, no a dejar de preocuparnos, sino a comprender qué nos pasa y aprender estrategias para no estar tan angustiados de forma constante.

Amplia información consultando el apartado de ansiedad y trastornos de ansiedad.

5. Soy un chico de 20 años de aspecto bastante normal (al menos eso dice mi familia). Sin embargo no consigo acercarme a una chica: me tiemblan las manos, me pongo colorado….en fin lo llevo fatal. Ya solo de pensar en ir a una fiesta o a una reunión me hace estar varios días muy mal. No sé como solucionar esto ¿soy un bicho raro?

Desde luego lo que está claro es que ¡no eres un bicho raro! Lo que te sucede se llama ansiedad social o fobia social y es algo que le pasa a muchas personas (nada menos que a 1 de cada 10 personas) y que, de forma resumida, implica que has aprendido a tener mucho miedo a algunas situaciones sociales y como consecuencia las evitas o las vives con un gran malestar, la evitación de las situaciones y el malestar contribuirá a que el problema se perpetúe.

Respecto a por qué sucede, es posible que hayas aprendido a darle una excesiva importancia a la opinión de los demás sobre ti, hayas adquirido una visión de los demás como muy críticos y que no toleres fallar, todo este aprendizaje te hace vulnerable a padecer este problema . Con esa vulnerabilidad es fácil que a raíz de algún incidente en el que lo hayas pasado mal ante una chica o ante otros o tras un período de estrés se desencadene este problema.

La ansiedad social se trabaja mediante terapia psicológica de orientación cognitivo-conductual, siendo esta vía la más recomendable para superar este problema. En la terapia se entrenan técnicas para el afrontamiento de la ansiedad, se trabajan las creencias erróneas y se realizan exposiciones graduales a las situaciones temidas, dotándote previamente de estrategias adecuadas para hacer frente a los temores. Puede trabajarse de forma individual o mediante terapia de grupo para fobia social.

En Psicomaster trabajamos con ambas modalidades y disponemos también de un Taller de entrenamiento en habilidades sociales y asertividad, tu terapeuta te recomendará el tratamiento mas indicado para tu caso concreto.

6. Me llamo Pedro, tengo 26 años y le escribo porque tengo una especie de fobia, esta se manifiesta cuando me voy a la cama. Empezó hacia el mes de octubre cuando una noche me desperté sobresaltado, con palpitaciones, vamos que creía que me iba a morir. Desde entonces se me hace difícil ir a la cama y evito estar sólo en casa ya que pienso que me va a volver a ocurrir y esto provoca que durante el día piense en la hora de ir a la cama. No hay día que no piense en ello, tengo miedo a perder la razón ó a que pueda darme un ataque al corazón y cada vez me siento peor. Me gustaría saber qué es lo que me ocurre ya que, si bien hay semanas que me encuentro mejor y pienso que me he recuperado, de repente una noche cualquiera me vuelve a ocurrir lo mismo. No me ha ocurrido nada grave, no ha muerto ningún familiar, no tengo ninguna enfermedad, estoy bien en el trabajo

No te preocupes, lo que te ocurre lo vemos con frecuencia en la consulta y se trata de un trastorno de ansiedad que se llama agorafobia y, aunque tiene un nombre feo suele resolverse muy bien si se trabaja adecuadamente.

Trataré de explicarte cómo funciona este problema: Una noche sentiste palpitaciones, eso puede ocurrir por varios factores, por una fase del sueño, porque estabas un poco estresado, tal vez cenaste en exceso, etc. La realidad es que no podemos saber con certeza por qué tuviste palpitaciones esa primera vez, pero realmente tampoco nos interesa mucho ya que lo importante va a ser por qué ha continuado ocurriéndote. Lo que ocurrió aquel día es que te asustaste mucho porque pensaste que te estaba ocurriendo algo terrible. Al no encontrar una explicación para aquellas palpitaciones las percibiste como una amenaza e hiciste una interpretación muy negativa de lo que te estaba ocurriendo; esa interpretación hizo que aumentaran tus palpitaciones e incluso probablemente originó otros síntomas, tal vez sudores, sensación de falta de aire, mareo, temblores, etc. con lo cuál te fuiste asustando cada vez más e interpretando la situación cada vez de modo más amenazante hasta terminar pensando que iba a pasarte algo terrible. Una vez que te ocurrió la primera vez aprendiste a tener mucho miedo a tus sensaciones físicas y a temer las palpitaciones, el temor hace que aumenten aún más las sensaciones físicas y estas hacen que aumente el miedo. Esto es lo que nosotros llamamos el círculo vicioso del pánico.

7. Hola, mi hijo tiene 6 años y creo que tiene un problema. Siempre ha sido un niño muy travieso, muy juguetón, no para quieto, siempre esta corriendo de un lado a otro por la casa, subiendo y bajando las escaleras, incansable podría decir. Antes me parecía que era solo eso y que cuando empezara el cole se volvería más tranquilo, pero en el colegio me dicen que pasa lo mismo, que en clase se está levantando continuamente para incordiar a los otros, que no hace las actividades que se le mandan, incluso se ha vuelto más despistado porque con frecuencia pierde cosas, los juguetes que se lleva, los lápices de colores. Yo intento ponerme con él en casa a hacer cosas, pero acabo gritándole porque no presta nada de atención, intentamos ponernos a leer, pero él se levanta, se ríe, empieza una línea y de repente se pone a jugar con otra cosa. ¿Qué le está pasando?, ¿es normal?, ¿tiene algún problema?

Verás, por lo que nos cuentas de tu hijo respecto a su comportamiento en el colegio y en casa, y de esa intranquilidad que ha tenido desde pequeñito, parece que tu hijo presenta las características típicas de un niño con hiperactividad, aunque para poder decírtelo con mayor seguridad es aconsejable que le vea un profesional. Esos comportamientos de no parar quieto, empezar una actividad (por ejemplo leer) y no poder terminarla, cambiando la atención de una cosa a otra, el perder material escolar u objetos personales etc. está indicando que tu hijo presenta desatención, y comportamientos hiperactivos. Estas dos características, suelen aparecer asociadas en el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, y es importante hacer una evaluación más detallada de la situación, para empezar a daros a vosotros y a tu hijo habilidades para ayudarle a mejorar su capacidad de concentración y atención y reducir o controlar esa inquietud. En estos casos es importante no sólo trabajar con el niño, sino también con los padres y con los maestros para que vuestros hijos aprendan a controlar esos comportamientos y para prevenir el impacto que éstos podrían tener en su autoestima y a lo largo de su vida escolar. El psicólogo infantil le guiará en el proceso.

Puedes consultar más información sobre este asunto en el apartado de déficit de atención e hiperactividad de la sección de infantil.

8. Hola, últimamente me siento bastante agobiado, estoy triste y no tengo ganas de hacer nada. No entiendo por qué no puedo concentrarme, incluso en ocasiones me quedo en blanco. Me veo mal a mí mismo y pienso que mi futuro no tiene nada bueno que ofrecerme. He pensado en acudir a un psicólogo pero me gustaría que me informaran sobre este asunto y lo que mas me conviene hacer.

Los síntomas que describes son característicos de un estado de ánimo depresivo. Cuando estamos deprimidos estamos inundados de pensamientos negativos en los que ponemos nuestra atención; como la atención es un recurso limitado es normal en estas condiciones tener problemas para concentrarnos y quedarnos en blanco ya que estamos atendiendo a pensamientos perturbadores en lugar de a la tarea que realizamos.

No te alarmes, tus síntomas son la consecuencia de la depresión. Cuando estamos así tenemos una visión negativa de nosotros mismos, de los que nos rodea y del futuro y nos vemos sin recursos para afrontar las exigencias de la vida diaria. Lo que debes hacer es realizar una terapia en la que tras evaluar tu problema en profundidad, podamos ayudarte a modificar algunas creencias que están en la base de esa depresión y que afectan al modo en que te ves a ti mismo y facilitarte estrategias que te permitan afrontar los problemas y dificultades de otro modo más eficaz.

Puedes ampliar información leyendo nuestro apartado de depresion en esta página web.

9. Tengo 27 años y me siento mal porque le doy demasiadas vueltas a las cosas, cuando me equivoco pienso que soy torpe y creo que siempre cometeré demasiados errores. A menudo pienso que las cosas me saldrán mal. Me han recomendado que acuda a un psicólogo ¿podrían ayudarme?

Lo que te ocurre es que en tu razonamiento hay un exceso de lo que los psicólogos llamamos distorsiones cognitivas, esto es, errores en la forma de interpretar la realidad que nos llevan a sacar conclusiones erróneas. Sería conveniente modificar esos pensamientos distorsionados por otros más realistas y saludables.

Veamos que sucede con estas distorsiones: si cuando te equivocas piensas que eres torpe y que siempre lo serás y te lo crees, vas a actuar en función de ello pudiendo evitar hacer tareas para no mostrar tu “torpeza” o incluso comportándote de un modo torpe, esto redundará en que te sientas bastante mal. Esos pensamientos influyen en lo que hago y en lo que siento y será conveniente ponerlos a prueba para comprobar si son ciertos o están distorsionados.

Todas las personas tenemos distorsiones, lo que ocurre es que nos diferenciamos respecto al grado en que distorsionamos. Cuando las distorsiones son muy frecuentes y graves me van a ocasionar malestar y van a afectar a mi actuación. Algunas personas han adquirido el hábito de distorsionar mucho y es necesario trabajar para modificar este hábito.

El terapeuta pondrá a prueba esos supuestos, junto con el paciente: ¿el que haya actuado de forma incorrecta en una o varias ocasiones significa que soy torpe? ¿Conozco a alguien que no se equivoque nunca? ¿Cómo puedo saber que siempre voy a equivocarme? ¿Acaso soy adivino? ¿Recuerdo haber actuado correctamente en alguna ocasión?. Durante el tratamiento trataremos de comprobar si puedo actuar de un modo eficaz y si mis pensamientos son o no válidos. Así cambiaré ese hábito nocivo por el hábito saludable de ajustar mis pensamientos a la realidad basándome en datos objetivos.

Puedes consultar información sobre distorsiones cognitivas en el párrafo “errores cognitivos” dentro del apartado depresion en esta página web.

10. Mi hija de 12 años vio en un programa de TV, un reportaje sobre ladrones que entran en las casas por las ventanas a robar. Desde el momento en que lo vio, se pasa todo el tiempo comprobando que las ventanas estén bien cerradas, que la puerta también esté cerrada, que la alarma esté puesta. Incluso cuando está acostada se levanta varias veces y comprueba todas una por una. Está agotada física y mentalmente y con una angustia y desesperación muy grandes ¿Cómo podría ayudarla?.

En ocasiones, un suceso pone en marcha preocupaciones y miedos que estaban latentes, es decir que estaban ahí pero no nos habían dado problemas. La excesiva importancia a ser muy responsable o la tendencia a preocuparme en exceso, la dificultad para tolerar la duda y la autoexigencia excesiva, suelen estar en la base de ese problema.

El miedo a que suceda algo terrible si no tengo mucho cuidado, se expresa mediante la aparición de una serie de pensamientos que se convierten en obsesivos, que no hay forma de quitárselos de la cabeza. Un modo de tratar de eliminar esos pensamientos es por ejemplo, comprobar ventanas, puertas y cerrojos ya que parece que me alivia un poco el temor, pero este efecto dura poco y en seguida aparecen de nuevo los pensamientos obsesivos que me obligan a comprobar de nuevo.

La terapia cognitivo conductual dispone de la técnica de exposición con prevención de respuesta que ha demostrado científicamente su eficacia en este tipo de problema. Por ello, será la terapia cognitivo conductual la elección mas conveniente para tu hija.

11. Tengo 29 años y desde hace unos meses me siento fatal en el trabajo. Mi jefe me grita constantemente y me ha marginado, mis compañeros no me apoyan y me siento fatal. Siempre me he considerado una persona competente, pero ahora dudo de mi misma y no me atrevo a contestarles. He oído hablar de acoso psicológico y no sé si esto es lo que me esta pasando.

Aunque habría que evaluar más en profundidad, pareces describir problemas y síntomas muy relacionados con el acoso psicológico (también llamado “acoso laboral” o “mobbing”).

Este es un problema que va en aumento en nuestra sociedad. En Europa se habla ya de un 8-10% de personas afectadas y es un problema muy serio, tan serio que algunos investigadores expertos lo llaman “psicoterror laboral”.

El acoso psicológico afecta a la persona que lo padece no solo en lo psicológico sino también en lo físico y en lo social y, por cierto, afecta también muy negativamente a las empresas donde sucede.

En ocasiones la víctima de acoso decide marcharse, en otras cambia de empleo o de destino e incluso se autodespide. Esto produce un alivio momentáneo, pero las “heridas psicológicas” siguen sin curarse. Por fortuna, este problema ha generado mucha investigación y muchas estrategias terapéuticas para abordarlo. Y merece la pena hacerlo cuanto antes, porque las “heridas” serán menos profundas.

12. Buenos días, mi problema es que a raíz de un robo con violencia que he sufrido mi vida ha cambiado y veo que no puedo recuperarme. Lo que me sucede es que duermo muy mal, tengo muchas pesadillas con lo que me pasó, me vienen imágenes a la cabeza del día del robo, me siento muy triste y tengo miedo a salir de casa. Lo estoy pasando muy mal y me gustaría que me aconsejarais.

Lo que explicas se corresponde con lo que los psicólogos llamamos trastorno de estrés postraumático, este trastorno sucede a raíz de un acontecimiento traumático que nuestro cerebro no es capaz de procesar adecuadamente. El fallo en el procesamiento va a provocar una serie de síntomas que interfieren en nuestra vida como los que te están sucediendo.

El trastorno de estrés postraumático se trabaja con gran eficacia y eficiencia con terapia EMDR, este método favorece que ese material perturbador se procese adecuadamente en nuestro cerebro, revirtiendo la sintomatología que nos hace sentir mal y movilizando el suceso traumático que ha quedado atascado en nuestro cerebro y que nos produce sensaciones como si estuviéramos reviviendo lo ocurrido, hasta convertirse simplemente en un recuerdo negativo colocado en el pasado y que no afecta a nuestro presente. En unas pocas sesiones de terapia puedes conseguir grandes resultados cuando se trata de un solo trauma, como es tu caso.

Amplía información leyendo nuestro apartado de terapia EMDR

13. Llevo cuatro años casado, nos casamos muy enamorados y nuestra relación iba bien hasta hace unos meses. Pero actualmente apenas hablamos y cuando lo hacemos solemos discutir. No conseguimos ponernos de acuerdo en el reparto de tareas de la casa, ni en lo que hacer en nuestro tiempo libre. Siento que nuestra relación cada vez va peor ¿qué nos recomiendan?

Los problemas de pareja son frecuentes y tienden a empeorar si no les buscamos una solución adecuada.

En ocasiones, la relación funciona bien en un principio, pero cuando surgen nuevas exigencias, como convivir juntos, tener hijos, repartir tareas, adaptar los objetivos de cada uno al otro, pueden surgir dificultades si no aprendemos a comunicarnos y a solucionar problemas de forma efectiva.

Cuando la comunicación es mala, a menudo los intentos de solución no hacen sino agravar y mantener los problemas.

De este modo, entramos en un círculo negativo con continuos reproches mutuos y discusiones improductivas sin ser capaces de encontrar una solución adecuada.

Solemos esperar que el otro cambie, pero no somos capaces a pesar de nuestros esfuerzos, de promover esos cambios.

Actualmente, la terapia de pareja puede favorecer cambios duraderos en ambos miembros de la pareja a través del entrenamiento en habilidades de comunicación y de solución de problemas entre otros, analizando los problemas por los que atraviesa la pareja y diseñando una intervención adaptada a sus necesidades.

Puede ampliar información leyendo el apartado de terapia de pareja

14. Tengo un hijo de 7 años que desde hace tiempo se coge unas rabietas grandísimas cuando no encuentra algo, cuando alguien se mete con él, cuando se cambia el canal de la tele o cuando algo le sale mal. Yo intento explicarle que no pasa nada y que no siempre se consigue lo que se quiere pero la situación no cambia, los lloros y los gritos llegan a ser insoportables. He probado a tranquilizarle, hacer lo que quiere para que se calme, amenazarle con no ir a casa de los abuelos, etc., pero la cosa no cambia.

Es muy probable que la situación se mantenga por el refuerzo (las consecuencias) que obtiene el niño después de sus rabietas. Si el resultado de sus rabietas es que recibe atención de sus padres o familiares o si consigue cambiar lo que le incomoda o retrasar situaciones que no le gustan, es fácil que continúe con esa actitud. Es interesante que conozcas el número de rabietas diarias, para así poder establecer un punto de partida a mejorar.

La situación hay que abordarla desde dos perspectivas: en primer lugar procurar que no reciba consecuencias positivas cuando tiene rabietas, es decir, nada de atención, nada de solucionarle la situación. También se puede optar por aislarle del entorno durante un tiempo (3 minutos), sin broncas ni reprimendas, explicándole que mientras llore y grite no puede estar con el resto de la familia. En segundo lugar, hay que premiarle cuando resuelve situaciones sin rabietas: bien con alabanzas, atención o con algún objeto que le guste como coches de juguete, pegatinas, etc.

Te recomiendo que acudas a un especialista para establecer conjuntamente un programa de actuación. El psicólogo infantil podrá asesorarte e instruirte en modificación de conducta eficaz y podrá analizar y trabajar también con tu hijo.

Consulte también el apartado de problemas de conducta

15. Tengo 42 años y después de varios años de relaciones sexuales que yo considero normales, hace unos días tuve lo que llaman un “gatillazo” y me asusté. Desde ese día, no he podido volver a tener erecciones como antes, ahora estoy muy preocupado y me da miedo volver a intentarlo por si fallo. ¿Qué puedo hacer? ¿Esto tiene solución? ¿Me va a pasar más veces?

El tener un gatillazo es absolutamente normal pero, es posible que cuando te sucedió no lo interpretases como algo natural y tuvieras mucho miedo de que te volviese a ocurrir, ese temor e interpretación negativa serán los responsables de que te continúe sucediendo, al producirte mucha ansiedad y temor que es incompatible con el placer y la relajación necesaria para la excitación en las relaciones sexuales. La ansiedad, las preocupaciones, el auto-observarse demasiado, los miedos a “no estar a la altura” etc. son enemigos de una sexualidad sana y placentera y el peor enemigo de todos es la interpretación negativa que hacemos de lo que sucede.

En tu caso, como sucede con mucha frecuencia el problema no parece de origen orgánico, no obstante, al realizar la evaluación, si no podemos descartar una causa orgánica se te recomendarían las oportunas pruebas médicas. De cualquier modo, el miedo a perder la erección que has desarrollado obviamente no es orgánico y será preciso trabajarlo, independientemente de la causa del trastorno que muy probablemente sea también de origen psicológico.

La buena noticia es que la terapia cognitivo-conductual obtiene excelentes resultados en la disfunción eréctil. Nuestra sexualidad nos la construimos nosotros mismos y depende más de lo que pasa por nuestra cabeza que de lo que sucede por otras partes del cuerpo.

Si lo deseas puedes ampliar información consultando el apartado de terapia sexual.

16. Hola, tengo un problema y me gustaría saber si se puede tratar o si tiene solución: desde hace algún tiempo no puedo evitar pensar en una serie de cosas muy raras y creo que no debe ser muy normal. Pienso por ejemplo en la posibilidad de que pueda tener un accidente de coche y que pueda hacer daño a alguien, aparte de a mí misma claro. He llegado a imaginar la situación de manera tan real que parece como si ya la hubiera vivido. No solo me pasa cuando conduzco, que últimamente lo hago poco, sino en casa tranquilamente cuando no hay ninguna razón ni tengo pensado coger el coche. La verdad es que hace tiempo que le tengo miedo al tema del coche pero es que desde hace como 6 meses tengo estos pensamientos como si fueran a ocurrir de verdad.

Lo cierto es que pensamientos desagradables en contra de nuestra voluntad nos pasan por la cabeza a todas las personas. La diferencia entre unas personas y otras está en la frecuencia, la duración, el malestar que provocan, la importancia que se le da, y el empeño en combatir estos pensamientos. En tu caso, comentas que son pensamientos relacionados con la idea de provocar un accidente de coche. Es normal que si te vienen estos pensamientos negativos y los vives como una amenaza real y peligrosa, te provoquen malestar y preocupación. Sin embargo esto no significa que haya razones objetivas para que lo percibas como una amenaza. ¿Cuántos accidentes graves has provocado? ¿Cuántas veces has estado muy cerca de provocar un accidente grave? En muchas ocasiones el miedo o la angustia que provocan estos pensamientos hacen que no reflexiones acerca de ellos y simplemente trates de evitarlos, con mejor o peor suerte. Esto puede provocar un alivio momentáneo pero no impide que siga valorándose como una amenaza, con el consiguiente malestar. El objetivo que tienes que buscar es cambiar la reacción que tienes ante estos pensamientos. Esto se consigue modificando la importancia que se le da a los mismos cuando surgen, y no evitando su aparición.

Para trabajar estos problemas es muy conveniente que busques ayuda profesional. Consulta nuestro tratamiento para obsesiones

17. Tengo tres hijas. Una de ellas tiene16 años y creo que tiene anorexia. Nunca hemos tenido ningún problema con ella. Saca muy buenas notas, es abierta, tiene muchos amigos y en casa todo iba bien. El problema es que esta muy delgada, nunca ha estado tan delgada. No come nada. Es capaz de comer una rodaja de tomate en la comida, y cuando le digo algo se enfada, tenemos bronca y acaba en su habitación. Nos dice que no respetamos su intimidad y sus decisiones de cuidarse y estar en forma, pero yo no puedo ver como cada día esta más delgada y la relación con nosotros se estropea. Ahora que hay tanta información sobre este tema, he estado observando el comportamiento de mi hija y es muy parecido al que aparece en diferentes folletos y programas de televisión, hasta hemos encontrado comida debajo de su cama. ¿Qué puedo hacer? ¿Es tan serio como se dice?

Por los datos que comentas, es probable que tu hija tenga un trastorno de alimentación. En esta sociedad esta muy valorado actualmente el culto al cuerpo (no ha sido así siempre). Esto no tiene por que ser un problema, pero puede serlo cuando la valoración que hacemos acerca de nosotros mismos depende única y exclusivamente de nuestra capacidad para controlar el peso y el apetito. En la adolescencia es habitual enfrentarse a situaciones nuevas y muchas de ellas provocan inseguridad y miedos. Si no es capaz de manejarse de forma satisfactoria en esas diferentes áreas (personal, social, familiar, etc.) y coincide que está preocupada por el peso (algo habitual en todos los adolescentes y no tan adolescentes) puede hallar satisfacción personal en la conducta de controlar el peso.

Cuanta más sensación de control tiene, más satisfacción obtiene, y así se entra en un ciclo en el que cada vez es necesario controlar y rebajar más el peso para obtener la misma satisfacción y sensación de control. Te recomiendo que hables tranquilamente con tu hija, y sin buscar culpables, lleguéis a un acuerdo para que tu hija reciba tratamiento psicológico.

Puede ampliar información leyendo nuestro apartado de trastornos de alimentación.

18. Desde hace 4 meses duermo fatal. Hay algunas noches en las que no duermo más de 2 horas y otras en las que me paso la noche en vela. Hacía mucho tiempo que no me pasaba. Creo que tiene que ver con que las cosas no están muy bien en mi trabajo, de hecho ya nos han comunicado que va a ver una regulación de plantilla y lógicamente estoy muy preocupada. Tengo 3 hijos y mi sueldo y el de mi marido son necesarios para nuestra economía. He estado tomando unas pastillas para el sueño que me han funcionado pero he dejado de tomarlas por miedo a no poder dormir ya sin ellas.

Entiendo que estés inquieta por tu trabajo y además es normal que hayas pasado alguna noche mala. Dices que hacía mucho tiempo que no te pasaba, ¿coinciden estos momentos con situaciones complicadas a nivel familiar, dinero o trabajo? Si es así, probablemente se deba a la forma en la que vives estos sucesos “no agradables” y en la forma en que los estas afrontando. ¿has hablado con tu marido de lo que te preocupa? ¿te has planteado posibles soluciones?: ir buscando otro trabajo, hablar con tu superior para comentar tu situación profesional, etc., puede que te hayas limitado a centrarte en el problema y a angustiarte pensando en la peor consecuencia. Sin ser una situación agradable el hecho de quedarte sin trabajo, o tener problemas económicos o familiares, no tiene por que conllevar necesariamente una angustia o tristeza prolongadas.

En cuanto al momento de dormir intenta pasar los últimos momentos antes de acostarte de forma tranquila, si hay algo que te preocupa y no puedes hacer nada en ese momento, escríbelo en un papel y afróntalo al día siguiente. Si no puedes dormir y te estas preocupando, levántate y ponte a leer, ver la tele o escuchar música hasta que te vuelva a entrar el sueño.

Si persiste durante los próximos días te recomiendo que acudas a consulta.

Puede consultar también nuestro apartado de trastornos del sueño.

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